¿Cuánto cuesta un sitio web para un contratista?
Un sitio de contratista se mueve en tres rangos: de 500 a 1.500 dólares una plantilla armada por alguien que la configura, de 3.000 a 8.000 un sitio hecho a medida con fotos de tu obra y captación de consultas, y de 10.000 para arriba cuando incluye marca, fotografía y contenido nuevo. La diferencia no es el diseño: es cuánto trabajo de tu negocio entra adentro del sitio.
Por qué el mismo pedido tiene tres precios
Cuando pedís presupuesto para "un sitio web", cada uno cotiza una cosa distinta y ninguno te lo aclara. Uno cotiza instalar una plantilla y cargarle tus datos. Otro cotiza diseñar las páginas desde cero. Otro cotiza además ir a sacar las fotos, escribir los textos y ordenar tus reseñas.
Las tres son respuestas legítimas. El problema es comparar la primera contra la tercera y elegir por el número.
Qué estás pagando en cada rango
De 500 a 1.500. Una plantilla existente, tu logo, tus servicios y tu teléfono. Sirve si tu negocio recién arranca y lo único que necesitás es existir cuando alguien te busca por tu nombre. No va a competir contra nadie.
De 3.000 a 8.000. Estructura pensada para tu rubro, tus fotos de obra curadas y ordenadas, y un camino claro para que el que entra te llame. Acá es donde el sitio empieza a traer trabajo en vez de solo confirmar que existís.
De 10.000 para arriba. Todo lo anterior más lo que hoy no tenés: identidad visual, sesión de fotos, textos escritos desde cero, y a veces la limpieza de tu presencia en Google. Se justifica cuando el sitio va a ser tu principal fuente de trabajo.
La pregunta que ordena la decisión
No es cuánto querés gastar. Es de dónde viene tu trabajo hoy.
Si el 90% te llega por recomendación y el sitio es para que te encuentren cuando les pasás el nombre, el rango de abajo alcanza. Si querés que gente que no te conoce te elija sobre otro, necesitás lo del medio, porque ahí la decisión se toma comparando y hay que darle con qué compararte.
Un contratista con el que trabajé tenía siete reseñas contra competidores de 78, 110 y 416. No había forma de ganar por cantidad, así que el sitio se construyó alrededor de otra prueba: el número de licencia visible desde la portada, que casi ninguno de sus competidores publicaba, y 55 obras propias en galería. Eso no sale de una plantilla, y es exactamente lo que separa un rango del otro.
Lo que casi nadie te cotiza y termina costando
Las fotos. Si entregás cien fotos sacadas con el teléfono y sin orden, alguien tiene que curarlas. En un proyecto real, más de cien fotos quedaron en 54 después de dos pasadas. Ese trabajo existe, lleva tiempo y o lo hacés vos o lo paga el presupuesto.
Los textos. "Somos una empresa comprometida con la calidad" no lo escribió nadie: lo escribió la plantilla. Que el sitio diga algo que tu competencia no pueda copiar y pegar requiere que alguien te entreviste.
El peso. Tus clientes abren el sitio desde una obra o un estacionamiento, no desde una oficina con fibra. Un sitio de 50 MB de fotos no se ve. Comprimirlas bien es media hora de trabajo que casi nadie hace.
Preguntas frecuentes
¿Conviene una plantilla de Wix o Squarespace?
Si tu presupuesto real está abajo de mil dólares, sí: es mejor un sitio de plantilla bien cargado que ninguno. El límite aparece cuando necesitás competir contra alguien que tiene más reseñas o más años que vos, porque ahí el sitio tiene que argumentar y una plantilla no argumenta.
¿Cuánto tarda?
Un sitio a medida de un contratista lleva entre tres y seis semanas, y lo que más demora casi nunca es el diseño: es juntar las fotos y confirmar los textos. Si llegás con el material listo, se acorta a la mitad.
¿Y el mantenimiento mensual?
Un sitio estático de este tipo no necesita mantenimiento mensual. Necesita hosting, que cuesta entre cero y veinte dólares por mes, y actualizaciones cuando sumás obra nueva. Desconfiá de una cuota mensual que no venga con una lista de qué se hace cada mes.